Entrevista: la traducción del alemán y sus posibilidades

Entrevista realizada por Zaira Rubio Florentino y corregida por Marta Balaguer Rodríguez.

Con ocasión de la jornada de Traducción y Técnicas para la Supervivencia profesional que tuvo lugar el día 13 de febrero en la Universidad de Alicante y que estuvo organizado por las dos vocales de AETI en la UA, Zaira Rubio y Claudia González, la traductora Sonia Candela ofreció una ponencia sobre fiscalidad, tema que se trata vagamente en el grado. En esta entrevista, sin embargo, las preguntas tratan de un tema diferente, en este caso, su especialidad: la traducción del alemán.

Sonia Candela Juan es licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad de Alicante y Traductora Jurada de alemán y español, nombrada por el MAEC. Además, tiene un Máster en traducción audiovisual por la Universidad de Cádiz. Hace 6 años empezó su andadura como traductora en plantilla en una empresa de Portugal, donde se especializó en traducción técnica. A su vuelta a España trabajó en una empresa de Alicante dedicada a la traducción de patentes, pero se dio cuenta de que lo que de verdad quería era ser traductora autónoma y decidió dar el paso. Actualmente trabaja en pijama desde casa.

Zaira: ¿Por qué decidiste estudiar la carrera de traducción e interpretación? ¿Por qué de alemán?

Sonia: Desde pequeña he estado en contacto con el alemán, ya que parte de mi familia vive en Alemania y cada verano que venían de visita a España era como una inmersión lingüística. Mis primos no sabían hablar castellano y yo no sabía alemán, así que necesitaba siempre un intérprete (que casi siempre era mi tía o mi padre) para saber qué decían. Entonces, un día me propuse que aprendería alemán y sería mi propia intérprete. Además, siempre se me ha dado bien aprender nuevos idiomas y en la carrera te ofrecían la posibilidad de estudiar varios.

Z: ¿Tenías conocimientos de alemán previos a la carrera?

S: Sí, empecé a estudiar alemán en la EOI dos años antes de empezar la carrera, de modo que cuando empecé la carrera estaba cursando el nivel B1 en ambos sitios a la vez.

Z: ¿Cuál es tu lengua C?

S: El inglés.

Z: ¿Cuál de tus dos lenguas es la que te proporciona más trabajo y más clientes?

S: Trabajo más con el alemán. Es con la que aprendí a traducir durante la carrera y tengo más facilidad a la hora de documentarme y buscar información. Como he trabajado desde el principio con esta lengua, me he familiarizado con el lenguaje jurídico y técnico específico, cosa que me resultaría más difícil en inglés.

Aunque la mayoría de traducciones técnicas y jurídicas que me llegan sean de alemán, los proyectos de traducción audiovisual suelen ser en inglés.

Z: ¿Crees que existe alguna diferencia a la hora de abrirse camino en el mundo laboral actualmente a cuando lo hiciste tú?

S: Tampoco hace tanto que tuve que incorporarme al mundo laboral, así que no creo que haya cambiado mucho la cosa. Unos meses antes de terminar la licenciatura en 2011 hice una prueba para una empresa de Portugal y me cogieron. Así que me fui sin pensarlo y sin hablar ni papa de portugués. La oferta nos la colgaron en el campus virtual de la UA, así que estad atentos a todos los medios: campus virtual, GIPE, cread un perfil de LinkedIn, en Infojobs, etc. y estad al corriente de todo lo que se cuece por las redes; yo suelo publicar en Twitter las ofertas de empleo que me voy encontrando, por si a alguien le interesa.

También es importante mantener el contacto con tus compañeros de carrera, porque siempre se acordarán de ti y te enviarán ofertas de trabajo que vean y te puedan interesar. Uno de mis trabajos en plantilla me llegó justamente a través de una antigua compañera. Y cuando a mí me llegan trabajos como profesor de idiomas, siempre recomiendo a algún compañero que sé que se dedica a ello.

Z: Estuviste trabajando durante un tiempo en una agencia de traducción, ¿cómo fue tu experiencia trabajando para una agencia? ¿Cuáles crees que son las ventajas y desventajas de ello?

S: Mi primera experiencia laboral fue en el Servicio de Traducción de la UA, allí aprendí a elaborar presupuestos, ver cómo se trataba con el cliente, revisar a fondo las traducciones juradas, cosas que luego he podido aplicar a mi actividad como autónoma. En este puesto no tuve la oportunidad de traducir mucho, solo revisaba las traducciones de colaboradores externos, de modo que si lo que te gusta es traducir, un puesto de gestor de proyectos puede no llenarte del todo.

También trabajé como traductora en plantilla en una empresa de Portugal. Allí aprendí a trabajar en equipo y a utilizar varias herramientas TAO. Lo bueno de este tipo de trabajos es que todos los días tienes trabajo y tienes un sueldo fijo a final de mes. Lo malo es que debes traducir todo lo que entra, no importa si no te sientes cómoda con el tema o no lo dominas: no puedes rechazarlo. Y si te gusta desempeñar otras tareas como tratar con el cliente, emitir facturas, llevar la contabilidad, etc. en estos puestos es difícil hacerlo.

Entonces, las ventajas y desventajas dependen de las preferencias de cada uno.

Para mí, las ventajas de trabajar en plantilla son que tienes compañeros que pueden ayudarte cuando tienes dudas con el texto, hay un departamento de informática por si tienes problemas técnicos, dispones de las herramientas TAO que pide el cliente y no es necesario que tú las compres, la responsabilidad no recae enteramente sobre ti y, además, tienes un sueldo fijo a final de mes.

Z: ¿Qué hizo que te decidieras finalmente a ser traductora autónoma y dejar el mundo de las agencias?

S: Siempre me ha gustado organizar mi propio trabajo y estar al corriente de todo. Me gusta traducir, pero también hacer otras tareas como buscar clientes, encargarme de la publicidad y la web, la facturación… Entonces pensé que, para poder encargarme de todo y hacerlo a mi manera, debía empezar a trabajar por mi cuenta.

Z: ¿Cómo fue que decidiste hacer el examen para ser traductora jurada de alemán?

S: Yo estudié en el plan anterior al Grado y, entonces, podías solicitar el nombramiento de traductor jurado de tu lengua B sin necesidad de realizar los exámenes del MAEC. Debías cursar determinadas asignaturas de la carrera: Traducción Económica I y II, Traducción Jurídico-administrativa I y II, Traducción Jurídica Avanzada, Técnicas de Interpretación Simultánea y Técnicas de Interpretación Consecutiva.

Z: ¿Cómo está el panorama de la traducción del alemán en España? ¿Y de la traducción jurada del alemán? ¿Qué tipos de traducciones son las más demandadas?

S: Hay bastante trabajo, sobre todo en el ámbito técnico y jurídico. La mayoría de los textos técnicos llegan a través de empresas de traducción, cuyos clientes son empresas alemanas conocidas que necesitan traducir sus manuales de instrucciones, sus páginas web y la documentación comercial de sus productos. En el ámbito jurídico es habitual encontrarnos con clientes particulares que se han trasladado a vivir a España y necesitan traducir su documentación al español, ya sea jurídica o administrativa como sentencias de divorcio, actas de nacimiento, de defunción, facturas de compra de vehículos, etc.

Z: ¿Qué tipos de clientes tienes (empresas, particulares, ayuntamientos…) y qué tipos de traducciones te demandan más?

S: Hasta el momento he trabajado con empresas españolas y europeas y también tengo clientes particulares que siempre solicitan traducciones juradas.

Las empresas suelen enviarme textos técnicos (manuales de instrucciones, catálogos de productos…), aunque también me llegan textos relacionados con el sector del turismo (webs de hoteles, folletos comerciales, cartas de restaurantes…), documentos administrativos y académicos (cartas de recomendación, títulos, certificados de estudios, cartas del seguro de pensiones…), también recibo encargos de revisión. Y, en menor medida, también hay empresas especializadas en el sector audiovisual que me envían series, programas y películas para subtitular y para traducir para doblaje.

Z: ¿Qué consejos les darías a los estudiantes que estudian actualmente el grado en TeI?

S: A los estudiantes de primero y segundo os diría que disfrutéis de la universidad y que no os estreséis pensando qué pasará cuando terminéis la carrera. Aunque si queréis empezar a reunir experiencia, podéis colaborar como traductores voluntarios en proyectos para ONG que necesitan que su información llegue a gente de todo el mundo. Así estaréis ayudando en una buena causa y adquiriendo experiencia a la vez.

A partir de tercero os recomendaría que eligierais unas prácticas externas para ir haciéndoos una idea de qué es lo que os gusta y lo que no, porque hay muchas salidas posibles: enseñanza de idiomas, traductor en plantilla, gestión de proyectos, traductor autónomo, intérprete en hospitales… Y si podéis hacer varias prácticas, mejor. También recomendaría que estuvieseis atentos al tablón de anuncios del GIPE por si surge alguna oportunidad que os pueda gustar.

Una buena opción es leer blogs de traductores que cuentan sus experiencias personales, así podéis ver cómo es trabajar como autónomo o en plantilla, dedicarse a los videojuegos o a la traducción médica… Hay muchos blogs y de diversa temática, así que, ¡a leer!

También podéis preguntarles vuestras dudas a los traductores que conozcáis en charlas y jornadas de la Universidad 😉

Z: ¿Y a los pronto recién graduados?

S: Si veis la oportunidad de trabajar en el sector de la traducción, no os lo penséis dos veces, aunque el puesto esté en otra ciudad o país, aunque creáis que hay mil candidatos con más experiencia que vosotros y no sepáis bien qué os vais a encontrar, no tengáis miedo e intentadlo, porque puede ser un puesto que os encante, o puede que no, pero seguro que aprendéis un montón y después podréis aplicarlo en vuestros próximos puestos de trabajo. Debemos tener una actitud positiva, porque de cada experiencia, incluso de las malas, podemos sacar algo bueno. Trabajar en sitios diferentes nos ayudará a saber qué es lo que nos gusta y lo que no nos gusta.

Por otro lado, tenéis la opción de seguir estudiando y especializaros en un ámbito de la traducción (editorial, audiovisual, médica…). Yo os recomendaría que, si tenéis clara la especialización, no lo dudéis y estudiéis el máster, pero si no la tenéis clara, os esperéis y dejéis que la especialización os encuentre.