Emprendimiento en Traducción: entrevista a Elena Fernández

Entrevista realizada por Elena Figal y corregida por Celia Soler.

Elena Fernández

Elena Fernández Luna se licenció en Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada, y desde entonces no ha dejado de formarse y asistir a congresos y encuentros para compartir su experiencia como traductora, formadora, empresaria y emprendedora. Dirige una empresa de traducción y una escuela profesional de formación para traductores de las que nos va a hablar un poquito más.

Pregunta: Al acabar la carrera de traducción, quienes quieren seguir traduciendo suelen entrar en plantilla en alguna empresa de traducción o bien empezar a trabajar como autónomos. Tú, en cambio, decidiste crear una empresa con tus compañeras. ¿Cómo surgió la idea? ¿Fue una iniciativa conjunta, o tuviste que convencerlas?

Respuesta: Cuando estábamos en tercero de carrera (antes eran 4 años de licenciatura), en una de esas charlas distendidas en la cafetería antes de entrar a clase, comentábamos el qué íbamos a hacer al terminar la carrera, por dónde pensábamos encaminar nuestras vidas al conseguir nuestro título de traductoras, etc. Entre aquellas suposiciones estaba la de crear nuestra propia empresa de traducción. Éramos cinco, cada una de una combinación de idiomas diferente, así que creíamos que podría ser una buena idea. No volvimos a hablar de ello hasta meses después de finalizar nuestros estudios cuando, recordando aquella conversación, las llamé una a una para preguntarles si seguían pensando que era una buena idea y si querían lanzarse conmigo a la aventura. Dijeron que sí, que por supuesto. Así que, aquí estamos.

P: No teníais nada de experiencia ni formación en gestión o creación de empresas, ni siquiera teníais experiencia como traductoras. ¿Cómo se crea una empresa de traducción de esta manera?

R: Queríamos montar una empresa y no teníamos ni idea de qué había que hacer o por dónde empezar. Tomando unas cañas (en Granada todo lo hablamos con unas tapitas) lo primero que pensábamos era que necesitábamos dinero. ¡No teníamos ni un duro para nada! Teníamos lo que ganábamos dando clases de inglés o trabajando de camareras, pero no para montar una empresa. ¿Qué hicimos? Fuimos al banco y les dijimos: «Somos 5 personas que queremos montar una empresa de traducción y necesitamos dinero» (como lo lees). Esa persona nos miró con cara de pena, mucha pena, y nos dijo: «Anda, subid a la tercera planta y hablad con fulanita». Fulanita nos orientó en 5 minutos, nos derivó al Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial de nuestra ciudad y nos dijo que allí nos ayudarían. Cierto es. No nos dieron dinero, nos dieron mucha formación totalmente gratuita, nos cedieron un espacio para comenzar a trabajar con wifi gratis, nos orientaron sobre cómo montar la empresa y en 6 meses teníamos Trágora en marcha. Hacía falta tiempo y formación, porque para nuestro sector hace falta muy poca inversión económica, un ordenador e Internet básicamente. Si quieres montar algo, busca ayuda en tu provincia porque hay muchos programas de ayuda al emprendimiento que nadie sabe que existen.

Respecto a nuestra experiencia como traductoras, es cierto, no teníamos nada, apenas unos trabajos de traducción jurada que iban saliendo de familiares y amigos, pero nada significativo. ¿Qué hicimos? Cometer muchos errores y aprender mucho. Si algo puedo aconsejar, es que desde el primer momento en el que empieces tu actividad cuentes con un profesional que te respalde. Bien revisando tus traducciones o, si subcontratas, asegurándote de que es alguien con buenas referencias en su campo. Aprendimos equivocándonos muchas veces y eso hizo que tardáramos un poco más en ser una empresa sólida. Pero mira, de todo se aprende y gracias a eso también vimos dónde estaban nuestros puntos débiles y supimos convertirlos en oportunidades.

P: Aunque haces que emprender parezca fácil, hay muchas barreras (reales y psicológicas) que nos pueden echar atrás antes de empezar: la falta de tiempo, de dinero, el miedo al fracaso… ¿Cuál fue el principal obstáculo que te encontraste, y cómo lo superaste?

R: Las psicológicas son las barreras más difíciles de romper. Depende mucho de cómo eres, de qué te crees capaz y de cuánto confías en ti mismo. Yo nunca he dicho que emprender sea fácil, he dicho que es posible y que hay mucho trabajo en nuestro sector. Veamos, una por una:

La falta de tiempo: Esto se suple con organización y con el aumento de la productividad. No sabes cuántos ladrones de tiempo tenemos a nuestro lado y ni siquiera nos damos cuenta. ¿Quieres combatirla? Busca en Internet, lee y aprende sobre ello. Lo solucionarás en un santiamén.

El dinero: Como decía, la inversión es mínima. Un ordenador e Internet para empezar. Esto no debería ser un problema. Lo ideal es empezar como autónomo y luego ir escalando el negocio. Para retrasar el pago de cuotas de autónomo puedes ir tirando de cooperativas de trabajo asociado durante unos meses. Otra opción es trabajar en otra cosa como por ejemplo clases de idiomas, hostelería… y así ahorrar para tu proyecto.

El miedo al fracaso: ¿Quién no lo tiene? Todos lo tenemos. No puede ser un obstáculo. Si fracasas, vuelve a empezar. Siempre digo lo mismo: «Para de quejarte, para de poner excusas. Haz que las cosas pasen».

Otra cosa es que tengas cargas familiares y económicas que tengas que atender y que no te permitan emprender como realmente lo harías. No es imposible, pero es mucho más leeeento. Por eso, siempre le digo a los estudiantes que aprovechen esos primeros años al terminar la carrera porque es cuando más tiempo y menos cargas van a tener.

P:  ¿Crees que es mejor venderse desde el principio como especialista en algo, o conviene esperar a que el propio mercado nos especialice? ¿Cómo ocurrió en tu caso?

R: Por un lado está lo que a ti más te gusta (quizá te apasiona traducir videojuegos o traducir contratos) y por otro lado está lo que el mercado te demande. A la hora de venderse por primera vez, optaría por crear un perfil variado indicando al menos 2 o 3 especialidades, las que más te gusten. Buscaría empresas especializadas en ello y comenzaría mi estrategia de captación de clientes. Una vez consigues un cliente, es el momento de informarle de que también puedes realizar traducciones en otros ámbitos si lo necesitan.

También es posible que alguien contacte contigo y te pida una traducción de un ámbito en el que no has trabajado nunca. Acéptalo y contrata a un revisor para entregar un trabajo de calidad. A partir de ahí, puede que te lleguen más a tu bandeja de entrada y puedas incluirlo como nueva especialidad. El mercado te guía y la demanda es la que manda.

P: Desde que nació Trágora, no has dejado de emprender: Trágora Formación, tu blog Marketing para Traductores, y más adelante también los Hangouts Trágora. Tu mensaje es claro: si quieres, puedes. Pero ¿de dónde sacas tantas ideas?

R: Siempre pienso “¿qué me gustaría que alguien hiciera? ¿Qué me gustaría que existiera en mi sector?” Y lo intento llevar a cabo. Alguien tiene que hacerlo, ¿no? Leer mucho, estar constantemente actualizado y conocer a compañeros de profesión siempre ayuda y mantiene tu mente abierta a nuevas posibilidades. Estar activo, ser proactivo.

P: ¿Qué le depara el futuro a Trágora y a Elena Fernández?

R: Trágora tiene dos líneas de negocio. Por un lado está la empresa de traducción (Trágora) y por otro la Escuela Profesional de Traducción e Interpretación (Trágora Formación). Llevamos más de 10 años trabajando en ambas empresas para dar lo mejor de nosotros mismos y ofrecer la calidad que nosotros esperaríamos de un negocio de este tipo. Esa es nuestra filosofía. Así, vamos creciendo cada día, aprendiendo, innovando y buscando clientes debajo de las piedras, que es donde algunos se esconden. Trágora, como empresa de traducción, está posicionada en el mercado internacional de una manera bestial y eso nos hace impulsar nuestro negocio (en el extranjero pagan mucho mejor). Trágora Formación se ha convertido en un referente en la formación de traductores e intérpretes y, cada año, aumentamos nuestra oferta de cursos online para traductores e intérpretes. Los testimonios de nuestros alumnos son nuestro aval de garantía (el 99 % queda satisfecho y repite con nosotros) y sin ellos nada de esto sería posible. Pensamos que compartir el conocimiento de manera gratuita a través de los #HangoutsTrágora es una forma de agradecer el apoyo que nuestros seguidores nos han dado durante todos estos años. ¡Y los que quedan por venir! Animo a todos los lectores de TeInteresa a registrarse en nuestra Newsletter para recibir todos los avisos de los próximos #HangoutsTrágora, de nuevos cursos y seminarios para traductores y, por supuesto, de contenidos de calidad en nuestro blog.

P: Y por último, de los consejos que nos diste en el ENETI, ¿cuál crees que es el más importante para los estudiantes que quieran seguir tu camino y emprender?

R: Que dejen de pensar y actúen. Que empiecen YA, que no esperen más. El que lo haga, que luego venga a Granada y me lo cuente, que le invito a unas tapitas. :)

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Muchas gracias, Elena, por estos consejos tan útiles y por darnos tantos ánimos para lanzarnos pronto al mercado. Yo pienso intentarlo, ¿y vosotros?