Historia

Primeros años, la AELETI y consolidación.

Semana Santa de 2001. Almuñécar. Curso de interpretación. Se reúnen prestigiosos profesionales de esta materia, tanto docentes, como profesionales e investigadores para tratar la calidad de la misma, así como un grupo de estudiantes atraídos por la curiosidad de ver a tantos “famosos” y, ¿por qué no?, quizás un tanto motivados también por el calorcito de Almuñécar.

Fue allí donde Anna García-Barrios Quilón, conocida hoy en día como Anuska “en todo el mundo mundial” por profesionales y estudiantes de Traducción e Interpretación de casi todas las Universidades de España, conoció a Magec Borges. Ambos rápidamente pensaron que era necesario establecer algún tipo de contacto más directo entre los alumnos de Traducción e Interpretación de las distintas universidades del país y de ahí surgió la idea de realizar un encuentro de alumnos de Traducción e Interpretación a nivel nacional donde los estudiantes pudieran intercambiar ideas, conocer cómo funcionan las distintas universidades, así como asistir a diversas ponencias sobre diversos ámbitos de ambas disciplinas.

Alfredo Blanco Solís, inseparable compañero de Anuska, ha confesado varias veces que siempre pensó que todas aquellas buenas intenciones se quedarían sólo en eso, en buenas intenciones y en la euforia del momento.

Alfre fue bastante escéptico en todo momento y siempre pensó que nunca se organizaría nada. Sin embargo, Anuska seguía llena de ilusión por hacer realidad esa idea o al menos quería intentarlo.

Una vez de vuelta en Salamanca, universidad en la que ambos estudiaban, Anuska volvió a insistir en la idea y sin saber muy bien ni cómo ni por qué ambos se embarcaron en esta locura, que posteriormente resultó no tener tanto de locura.

Desde el primer momento recibieron un gran apoyo por parte de la facultad y principalmente de la Decana Pilar Elena, del Vicedecano Carlos Fortea, a quienes consultaron mil temas relacionados con la traducción, y de Jesús Baigorri y Marina Pascual sobre todo lo referido a la interpretación.

Ellos, y muchos otros, les pusieron en contacto con gente, les dieron ideas, les facilitaron mil aspectos… Pero el mérito fundamental lo tienen Anuska y Alfredo. En una ocasión Alfredo comentaba: “Creo que uno de los pilares de que todo saliera bien fue que desde el principio tuvimos muy clara la idea que queríamos defender. Nuestras intenciones eran principalmente dos: poner en contacto a los estudiantes de distintas facultades y debatir distintos temas relacionados con los estudios y la futura profesión y ofrecer una serie de ponencias dadas por profesionales que hicieran ver a los estudiantes la diversidad de posibilidades que ofrece esta titulación”.

Era algo más que una pequeña aspiración para dos simples estudiantes de Traducción e Interpretación de tercer curso, sin recursos y sin contactos, que, sin embargo, se hizo posible a base de esperanza, ilusión, paciencia y un poco de fe. “Querer es poder” y ambos nos lo demostraron a todos durante los días que pasamos en Salamanca. Por si todo esto pareciera poco trabajo, comentaba Alfre que “Como pequeña apuesta personal, pretendimos que se aprobaran los estatutos de una asociación de estudiantes de traducción e interpretación”, algo que, sin embargo, no pareció convencer a todos, pero que estableció un precedente y que nos llevó a todos a reflexionar seriamente sobre el tema y que esperemos que en los futuros encuentros de ENETI tendrá sus frutos.

Fue durante el I ENETI que los alumnos de Traducción e Interpretación de la Universidad de Málaga se comprometieron a continuar la labor que iniciaron los compañeros de Salamanca haciendo posible el II Encuentro Nacional de Estudiantes de Traducción e Interpretación que tuvo lugar los días 6 y 7 de marzo de 2003 en la Universidad de Málaga.

En ese II ENETI, que de nuevo resultó un gran éxito, tuvo lugar la creación de la Asociación Española de Licenciados y Estudiantes de Traducción e Interpretación, la AELETI (una suerte de precursora de la actual AETI). Sus principales objetivos fueron servir como unión entre estudiantes y profesionales, organizar todos los años el ENETI y otros congresos, defender los derechos del traductor y del intérprete, entre otras cosas.

A partir de esa edición, el ENETI continuó organizándose por diferentes facultades de toda España. La atracción que generaba el evento iba creciendo con cada año, celebrándose ininterrumpidamente durante ocho años y siempre con un grupo de estudiantes dispuesto a organizarlo sin importar cual fuera su universidad. Con cada evento, la asistencia iba en aumento también, llegándose desde los 100 asistentes del ENETI de Salamanca a más de 300 en sus VIII edición. Sin embargo, en el 2009 surgiría un problema que llevaría a la desaparición del ENETI durante más de 2 años.

 

VIII ENETI  y desaparición.

El VIII ENETI, organizado por los estudiantes de la Universitat Autònoma de Barcelona los días 27 y 28 de marzo de 2009, de nuevo congregó a un gran número de estudiantes de diferentes facultades del ámbito universitario español. Tras el evento, se planteó el siguiente ENETI y hasta se eligió sede, pero nunca llegó a realizarse.

El ENETI desaparece por diversas razones, entre ellas la desaparición de la AELETI y su respaldo, que era quien velaba por su organización; la falta de acuerdo con la universidad sede, a la cual no se le había pedido permiso para organizarlo, etc.

Sin ese ENETI, el año siguiente tampoco hubo otro, pues ningún estudiante decidió tomar el relevo para hacerse cargo de la organización, perdiéndose así desde el 2009 hasta el 2012 y haciendo que se convirtiese en algo prácticamente olvidado por todos los estudiantes de TeI.

El ENETI de Córdoba.

Después de la organización del VIII en la FTI-UAB en el año 2009, se produjo una desconexión entre los centros universitarios que ofrecían estudios en Traducción e Interpretación y, casi tres años más tarde, basándose en las ideas de la ya desaparecida AELETI (Asociación de Estudiantes y Licenciados en Traducción e Interpretación), los estudiantes presentes en el encuentro de Córdoba decidieron evitar que esta situación se repitiera mediante la creación de un organismo que velara por sus intereses, tanto académicos como profesionales. El primer pasó fue la recuperación del ya prácticamente olvidado ENETI. Aquí tuvieron un papel fundamental Judith Hita, Esperanza Pérez, Javier Sánchez Camacho y Rafael Maldonado, entre otros muchos.

Tal y como señala Judith Hita, una de las personas que más lucharon por la recuperación del ENETI “recuperar el ENETI era fundamental por muchas razones, entre ellas, porque era el único punto de encuentro más allá de los foros de Internet que teníamos los estudiantes de TeI. Por otra parte, suplía mucho la cantidad de información disponible en las universidades y, además, nos permitía conocer cómo se enseñaba traducción en otras universidades y compartir recursos e información”.

Así, la preparación del IX ENETI, realizado en Córdoba, sirvió para reimpulsar el ENETI y darlo a conocer entre las nuevas generaciones que ya habían olvidado qué era el ENETI y para qué se había hecho en un primer momento. Este fue todo un éxito gracias tanto a sus organizadores como a sus ponentes, que ayudaron enormemente a su difusión.

Además, con el fin de evitar la desaparición del ENETI de nuevo, se fundó la actual AETI, la Asociación Española Universitaria de Traductores e Intérpretes en Formación, con el objetivo de velar tanto por el ENETI como por los estudiantes de Traducción e Interpretación de todo el país.

El ENETI tras su retorno: Granada, Soria, Alicante, Valencia, Bilbao, Málaga…

Tras el ENETI de Córdoba y la fundación de la AETI, los ENETIs han continuado organizándose en diferentes facultades de España con cada vez mayor asistencia. El X ENETI de Granada atrajo 350 estudiantes y fue todo un éxito. El XI ENETI de Soria, con 430 estudiantes, afianzó el evento de nuevo para todas las nuevas generaciones de estudiantes de Traducción e Interpretación. Finalmente, el XII ENETI de Alicante tuvo una asistencia record de 700 personas, con el evento llegando a ser tendencia en el ámbito nacional en la red social Twitter.

En todos estos eventos la AETI ha tenido un gran protagonismo: en parte a causa de ser el evento en el que se elije a las Juntas Directivas de la Asociación, en parte por la presencia de la vocalías en los comités organizadores de varios ENETIs.