¿Por qué estudiar Traducción e Interpretación? / Per què estudiar Traducció i Interpretació?

Artículo escrito por Diego Sánchez Raya y corregido por Valeria Riaza Gómez.

Cuando estaba en segundo de bachillerato, no sabía muy bien por dónde decantarme. Pensaba que el Grado en Lenguas Modernas y sus Literaturas (conocido como LML en la Universitat de València) era el que más se adaptaba a mis necesidades. Descubrí el Grado en Traducción y Mediación Interlingüística Francés (TMI) también en la Universitat de València. No sabía exactamente cómo era, pero tuve la suerte de que mi profesora de Valenciano hubiera estudiado la misma carrera y me explicó cómo funcionaba todo. Enseguida entendí que estaba ante mi carrera. Muchas veces surgen dudas como “¿hay que ser bilingüe para poder traducir?”, “¿es una formación complementaria para los grados filológicos?”, “¿qué pintan aquí los ordenadores y las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación)?” y “¿qué salidas profesionales tiene ser traductor?”. Pues bien, empecemos desde el principio.

La carrera o grado de Traducción se estructura sobre tres o cuatro lenguas diferentes, según la universidad. En primer lugar, encontramos la lengua A. Esta mayoritariamente es el español, pero en zonas bilingües como por ejemplo Galicia, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana o Islas Baleares podemos hablar de dos: el español y la lengua cooficial. El nivel de estas lenguas llega a ser nativo (C2, podríamos decir). En segundo lugar, están las lenguas B. Generalmente suele ser el inglés, pero también están presentes el francés o el alemán. Con la lengua B se adquiere normalmente un nivel C1. Podemos decir que prácticamente sería un nivel de bilingüismo con las lenguas A. En tercer lugar, encontramos las lenguas C, que son las tres anteriores añadiendo el italiano, el árabe u otras lenguas y se llega a un B2-C1. Todo esto depende de cada universidad, claro. Las lenguas D, en mi caso (UV) son el árabe, el chino, el ruso y el portugués y se llega a un nivel A2.

Además de las lenguas, encontramos asignaturas de carácter traductor y también quizás encontramos algunas relacionadas con las TIC o el mundo más puramente humanístico. En todo caso, ya os podéis imaginar la gran diversidad lingüística que encontramos en este grado. Y no solo esto, sino que también puedo decir que es uno de los mejores grados si eres una persona curiosa y te gustan muchas cosas a la vez. Cada día podrás aprender cosas nuevas, desde lo que leas en el artículo periodístico que habla de la actualidad política hasta artículos más especializados como por ejemplo de ecología, economía, medicina, cine, literatura, televisión, derecho, etc. Por lo tanto, también podemos decir que la traducción es una actividad interdisciplinaria. Si hay tres características especiales con las cuales podemos definir a un traductor sería curioso, creativo y amante de las lenguas.

Ahora creo que es importante centrarse en las preguntas iniciales sobre las dudas generales que tenemos los estudiantes de traducción antes de empezar a estudiar el grado.

¿Hay que ser bilingüe para poder traducir?

¿Conocéis el dicho “cuanto más azúcar, más dulce”? Muchos de los estudiantes de Traducción entran al grado con buen nivel de lengua, pero este se desarrolla a medida que los cursos van avanzando. Dependiendo del idioma y de la universidad se empieza con un nivel 0 o con un nivel base que el alumno debe haber adquirido. En ningún caso el alumno tiene que ser bilingüe como requisito para poder acceder al grado e iniciar sus estudios. Aun así, sí que es cierto que al acabar el grado se ha de tener un muy buen nivel de ambas lenguas (concretamente se debe mejorar las lenguas B y C).

¿Es la Traducción una formación complementaria para los filólogos?

Rotundamente, sí. Podemos decir que cuando acaban su grado filológico tienen muy buena base tanto literaria como lingüística y, además, habitualmente suelen tener alguna asignatura de traducción general. Sería un muy buen planteamiento combinar un grado filológico y formación en traducción. Esto existe principalmente en la UCO (Universidad de Córdoba) y permite a los estudiantes conocer un campo humanístico muy grande. Del mismo modo que decimos que la traducción puede ser complementaria para los filólogos, la literatura y otras muchas disciplinas pueden ser complementarias para los traductores. Todo aprendizaje y enriquecimiento es bueno.

¿Qué pintan aquí los ordenadores y las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación)?

Traducir con papeles y pluma era cosa del siglo XX y anteriores. Con la aparición de los ordenadores y las TIC, la traducción en papel se ha quedado atrás. La mayoría de los estudiantes de los grados y másteres en Traducción tienen acceso a herramientas de traducción informáticas. Hablamos, por ejemplo, de Omega-T, una herramienta de memoria de traducción que, actualmente, muchísimos estudiantes utilizan. Obviamente, no es la única herramienta que se utiliza en este aspecto. Encontramos también las herramientas TAO (Traducciones Asistidas por Ordenador) como MemoQ, que contempla las entradas de glosarios (es una especie de diccionario terminológico y adaptado a un campo en concreto), las correcciones, las alineaciones de textos, etc. Por otro lado, también hay que mencionar la gran cantidad de recursos online que tenemos disponibles como por ejemplo la Fundéu o el Optimot y una enorme variedad de diccionarios disponibles en las diversas lenguas que podemos encontrar a lo largo de los estudios de Traducción. En definitiva, las TIC son muy aconsejables para trabajar en el mundo de la Traducción. Si queréis saber más, os aconsejo darle un vistazo en el artículo “Trujamanes con Smartphones; educados al calor de un folio. ¿Tecnofobia en la traducción?” de mi compañero Rubén Benítez Bravo. “Trujamanes con Smartphones; Educados al calor de un folio. ¿Tecnofobia en la traducción?”

Y, para acabar, una de las preguntas que siempre se hacen los estudiantes de Traducción antes de entrar a los grados. ¿Qué salidas profesionales tiene un traductor? Muchísimas. Empezamos desde aquello más esencial o intuitivo. Hablamos, pues, de acabar trabajando como traductor (de una empresa o de forma autónoma). Otras salidas profesionales pueden ser la corrección de textos (en organismos públicos, en editoriales, en empresas privadas…), la interpretación  (un campo muy amplio, puesto que, a día de hoy, la gran mayoría de las ponencias que se hacen tienen al intérprete como parte del equipo de la ponencia), la subtitulación  (un mundo que actualmente está de moda gracias a las plataformas de ocio como por ejemplo Netflix, HBO, Movistar+, Amazon Prime Video, etc.), la mediación  (en casos judiciales o sanitarios, generalmente), los proyectos comunicativos de empresas aplicados a cualquier tipo de ámbito y, cómo no, la docencia. Dentro de esta última me gustaría destacar la gran importancia de la enseñanza de Español como Lengua Extranjera (ELE). Si queréis tener más información, consultad el artículo “Enseñanza de español como lengua extranjera” de mi compañera Elena Figal Gómez.

Por lo tanto, sí, os recomiendo estudiar Traducción. ¡Os doy la bienvenida a este nuevo mundo!


Article escrit per Diego Sánchez Raya  i corregit per Olimpia Mailat.

Quan estava a segon de batxillerat, no sabia ben bé per on decantar-me. Pensava que el grau en Llengües Modernes i les seues Literatures (conegut com a LML a la Universitat de València) era el que més s’adaptava a les meues necessitats. Vaig descobrir el Grau en Traducció i Mediació Interlingüística Francés (TMI) també a la Universitat de València. No sabia exactament com era, però vaig tindre la sort que la meua professora de Valencià havia estudiat la mateixa carrera i va explicar-me com funcionava tot. De seguida vaig entendre que estava davant de la meua carrera. Moltes vegades ens sorgeixen dubtes com “cal ser bilingüe per poder traduir?”, “és una formació complementària per als graus filològics?”, “què pinten ací els ordinadors i les TIC?” i “quines eixides professionals té un traductor?”. Doncs bé, comencem des del principi.

La carrera o grau de Traducció s’estructura sobre tres o quatre llengües diferents, segons la universitat. En primer lloc, trobem la llengua A. Aquesta és l’espanyol, però en zones bilingües com ara Galícia, País Basc, Catalunya, Comunitat Valenciana o Illes Balears podem parlar de dos: l’espanyol i la llengua cooficial. El nivell d’aquestes llengües arriba a ser nadiu (C2, podríem dir). En segon lloc tenim les llengües B. Generalment és l’anglés, però també estan presents el francés o l’alemany. Amb la llengua B s’adquireix, normalment, un nivell C1. Podem dir que, pràcticament, seria un nivell de bilingüisme amb llengües A. En tercer lloc, trobem les llengües C, que són les tres anteriors més l’italià, l’àrab o altres llengües i s’arriba a un nivell B2-C1. Tot açò depén de cada universitat, clar. Les llengües D, al meu cas (UV), són l’àrab, el xinés, el rus i el portugués i s’arriba a un nivell A2.

A banda de les llengües, trobem assignatures de caràcter traductor i també potser trobem algunes relacionades amb les TIC (Tecnologies de la Inormació i de la Comunicació) o el món més purament humanístic. En tot cas, ja vos podeu imaginar la gran diversitat lingüística que trobem en aquest grau. I no sols això, sinó que també puc dir que és un dels millors graus si ets una persona curiosa i t’agraden moltes coses alhora. Cada día podràs aprendre coses noves, des de l’article periodístic que parla de l’actualitat política fins a articles més especialitzats com ara d’ecologia, economia, medicina, cine, literatura, televisió, dret, etc. Per tant, també podem dir que la traducció és una activitat interdisciplinària. Si hi ha tres característiques especials amb les quals podem definir a un traductor serien curiós, creatiu i amant de les llengües.

Ara crec que és important centrar-nos en les preguntes inicials sobre els dubtes generals que tenim els estudiants de Traducció abans de començar a estudiar el grau.

Cal ser bilingüe per poder traduir?

Sabeu la dita, “com més sucre, més dolç”. Molts dels estudiants de Traducció entren al grau amb bon nivell de llengua, però aquest es desenvolupa a mesura que els cursos van avançant. Segons l’idioma i la universitat, es comença amb un nivell 0 o amb un nivell base que l’alumne ha d’haver adquirit. En cap cas l’alumne ha de ser bilingüe com a requisit per poder accedir al grau i iniciar els seus estudis. Tanmateix, sí és cert que a l’acabar el grau s’ha de tindre un molt bon nivell d’ambdues llengües (concretament, augmentar el de les llengües B i C).

És la Traducció una formació complementària per als filòlegs?

 Totalment. Podem dir que quan acaben el seu grau filològic tenen molt bona base tant literària com lingüística i, a més, habitualment solen tindre alguna assignatura de traducció general. Seria un molt bon plantejament combinar un grau filològic amb formació en traducció. Això existeix principalment a la UCO (Universitat de Còrdova) i permet als estudiants abastar un camp humanístic molt gran. De la mateixa manera que diem que la traducció pot ser complementària per als filòlegs, la literatura i moltes altres disciplines poden ser complementàries per als traductors. Tot aprenentatge i enriquiment és bo.

Què pinten ací els ordinadors i les TIC?

Traduir amb papers i ploma era cosa del segle XX i anteriors. Amb l’aparició dels ordinadors i les TIC, la traducció en paper s’ha quedat enrere. La majoria dels estudiants dels graus i màsters en Traducció tenen accés a eines de traducció informàtiques. Parlem, per exemple, d’Omega-T, una ferramenta de memòria de traducció que, avui dia, moltíssims estudiants utilitzen. Òbviament, no és l’única eina que s’utilitza en aquest aspecte. Trobem també les TAO (Traduccions Assistides per Ordinador), per exemple, amb MemoQ, que contempla les entrades de glossaris (és una espècie de diccionari terminològic i adaptat a un camp en concret), les correccions, les alineacions de textos, etc. D’altra banda, també cal esmentar la gran quantitat de recursos online que tenim disponibles, com ara la Fundéu o l’Optimot, i una enorme varietat de diccionaris disponibles en les diverses llengües que podem trobar al llarg dels estudis de Traducció. En definitiva, les TIC són molt aconsellables per treballar al món de la Traducció. Si voleu saber-ne més, vos aconselle donar-li una ullada a l’article “Trujamanes con Smartphones; educados al calor de un folio. ¿Tecnofobia en la traducción?”, del meu company Rubén Benítez Bravo.

I, per acabar, una de les preguntes que sempre es fan els estudiants de Traducció abans d’entrar als graus. Quines eixides professionals té un traductor? Moltíssimes. Comencem des d’allò més essencial o intuïtiu. Parlem, doncs, d’acabar treballant com a traductor (dins d’una empresa o de forma autònoma). Altres eixides professionals poden ser la correcció de textos (en organismes públics, en editorials, en empreses privades,etc.), la interpretació (un camp molt ample, ja que, avui dia, la gran majoria de les ponències que es fan tenen a l’intèrpret com a part de l’equip de la ponència), la subtitulació (un món que actualment està de moda gràcies a les plataformes d’oci com ara Netflix, HBO, Movistar+, Amazon Prime Video, etc.), la mediació (en casos judicials o sanitaris, generalment), els projectes comunicatius d’empreses aplicats a qualsevol tipus d’àmbit i, com no, la docència. Dins d’aquesta última, m’agradaria destacar la gran importància de l’ensenyament d’Espanyol com a Llengua Estrangera (ELE). Si voleu tindre més informació, consulteu l’article “Enseñanza de español como lengua extranjera” de la meua companya Elena Figal Gómez.

Per tant, sí, vos recomane estudiar Traducció. Vos done la benvinguda a aquest nou món!