Resquebrajándose el hielo bajo mis pies: He acabado la carrera, ¿y ahora qué?

Artículo escrito por María Garretas Álvarez y revisado por Diego Sánchez Raya.

Supongo que en esta vida todo el mundo necesita un plan. Tal vez no lo necesite, pero piense que sí. O quizá es porque siempre le han hecho creer que lo necesita. Has ido caminando por suelo asfaltado. Sin curvas. Con baldosas de colores en las que a veces juegas a no pisar la raya. Esa raya que marca el límite entre el colegio, el instituto y la universidad; aunque a veces es difusa porque, al fin y al cabo, todo eso entra dentro del plan. Sin embargo, un día pisas sobre hielo. Y cruje; se abre una pequeña grieta bajo tus pies y piensas: Ya he acabado la carrera, ¿y ahora qué?

En primer lugar, déjame decirte que tienes suerte. Mucha suerte. Al acabar la carrera de Traducción e Interpretación se te abre un mundo de posibilidades. Para mí, eso es lo más especial de nuestra profesión. Siempre habrá una puerta que cumplirá con todas las expectativas que tenías cuando eras pequeño. Porque cuando te apasiona lo que haces, el trabajo es menos trabajo. Ahora bien, debemos ser objetivos. La suerte no va a llamar a tu puerta; debes ir tú a buscarla. Y para que el camino sea más sencillo, aquí te presentamos una recopilación de algunas opciones para todos los públicos:

Para aquellos amantes de la vida universitaria que no son capaces de asumir que han acabado la carrera, les recomendamos un máster, ya sea en España o en el extranjero. Un campus siempre se antoja un lugar más seguro que el mundo laboral. De esta manera, podrás ir adaptándote a la idea de que ya eres un adulto. En la base de datos de AETI y en la página yaq.es encontrarás un sinfín de másteres que ofrecen las universidades españolas.

Unas prácticas pueden ser una opción ideal para aquellos que deseen ir introduciéndose en el mundo laboral a la vez que continúan formándose. En ocasiones, son las universidades las que las proporcionan, pero en otras, el estudiante es quién debe buscarse la vida. Ten preparado tu currículum y una buena carta de motivación y tendrás un puesto asegurado. ¡Aprende a redactar un currículum irrechazable aplicando los consejos de este artículo de TeInteresa!

Cuatro años son muchos años, y más si los has dedicado a estudiar. Sales de la carrera con veintidós y no quieres ni más estudios ni saltar de lleno al mundo laboral. Pero seguir viviendo con mamá y papá tampoco suena nada apetecible. Lo que quieres es viajar, descubrir mundo; vivir. ¿Qué te parecen entonces las becas de lectorado del Ministerio de Educación? Un año en Tailandia, Filipinas, Vietnam… parece interesante ¿verdad?

No hace falta tirarse a la piscina de cabeza al acabar la carrera. Si no estás preparado para tomar una decisión todavía puedes dedicar un año a perfeccionar algún idioma o darle una oportunidad a ese ámbito de la traducción que no probaste durante la carrera. Empresas como CÁLAMO&CRAN o escuelas como Trágora Formación ofrecen un sinfín de cursos que se adaptan a cualquier necesidad. Además, si durante ese año quieres ir ahorrando para futuros planes existen numerosas aplicaciones como SuperProf, Tusclasesparticulares, Preply o Italki para dar clases particulares de lo que más nos gusta: ¡idiomas!

Hincar los codos siempre asegura un futuro prometedor. Tan solo necesitarás un paquete de subrayadores pastel, post-its de colores, un buen taco de apuntes, mucha concentración y organización para preparar unas oposiciones y vivir para contarlo. El 30 de abril de este año se han convocado las pruebas para el Cuerpo de Traductores e Intérpretes. Asimismo, puedes optar por preparar el UN Competitive Exam destinado a aquellos que sueñan con trabajar en un organismo internacional como la ONU. Quizás el camino no sea todo lo divertido que esperas, pero la meta supera cualquier expectativa.

Un año sabático suena bien, muy bien… Aunque 12 meses viajando y sin trabajar no hay bolsillo que lo resista. Pues ¡ahora existe una solución! Workaway es una plataforma que pone en contacto a gente que necesita ayuda con aquella que quiere ayudar. De esta manera, los voluntarios trabajarán entre 4/5 horas al día a cambio de alojamiento y comida. Existen opciones para viajar solo, con pareja o amigos. Sea como fuere, ¡la experiencia será inolvidable!

Y siguiendo por la línea de los voluntariados, el Portal Europeo de la Juventud de la Unión Europea ofrece una larga lista: desde trabajar en un refugio para animales en Turquía hasta fomentar el deporte al aire libre en Sicilia. Echa un vistazo a la web y descubre el voluntariado que mejor se adapta a tus gustos.

Ahora, habiendo comentado ya algunas de las alternativas que tenemos al acabar la carrera, te diré que no existe un manual que nos indique hacia dónde ir. No pretendo que este artículo sea un «Dime cómo eres y te diré qué debes hacer tras la carrera» porque ni yo misma lo sé. Solo quiero decirte que está bien. Que no necesitamos un plan. Que el mero hecho de creer que podemos controlar la vida es absurdo. La vida nos sorprende, nos guía por diferentes caminos y a la mitad empieza a recalcular ruta. Por eso no te agobies y disfruta, empieza la época más emocionante de tu vida. ¡Buena suerte!