Una auxiliar de conversación en apuros: Tomo 1

Artículo escrito por María Armero Sabater y revisado por Mónica Jáñez Chaguaceda.

Comienzo a escribir esta enumeración de consejos desde la sala de profesores del Lycée Pasteur en Besançon (Franche-Comté, Francia), siendo la semana previa a las vacaciones de febrero.

Primero voy a ofreceros un poco de contexto antes de enumerar unos pequeños consejos. El 27 de septiembre puse rumbo a Besançon, una modesta ciudad de la región Bourgogne-Franche-Comté en el oeste de Francia. Durante el verano estuve en contacto con mi profesora de referencia, quien me  ayudó a preparar los documentos necesarios para mi llegada. La Académie de Besançon me proporcionó un alquiler barato en uno de los centros educativos y comparto piso con otros tres auxiliares (Anna de Inglaterra, Carolyne de Kenia y Javi de Venezuela).

Este año, como el final del anterior escolar, ser auxiliar de conversación se ha vuelto cuando menos curioso, por esa pandemia llamada COVID-19. Por ello, veo pertinente crear una pequeña quía de consejos y desaconsejos sobre mis primeros meses como auxiliar.

Aquí os traigo la primera tanda de consejos:

Antes de cualquier tipo de burocracia, os aclaro que ser auxiliar no es ser profesor. Vuestro trabajo como auxiliar (12 horas a la semana) no sustituye al de la profesora oficial. Esto quiere decir que vuestro trabajo solo es una ampliación cultural de lo que esa persona enseña durante sus clases. Yo he tenido dos tipos de profesores. Por un lado, a los que les da igual el temario  que les aportéis a los alumnos. En este caso, mi solución ha sido organizar clases sobre diferentes ámbitos culturales no solo de España , sino también de otros países hispanohablantes. Y los otros que quieren que preparéis actividades acorde con lo que están enseñando en clase  para ayudar a que comprendan y amplíen esas unidades didácticas. Está prohibido que el profesor os deje a cargo y sin su supervisión frente a la clase completa. Por ello, o el profesor se queda conmigo y la totalidad de la clase o la clase se divide en dos grupos que se intercambian cada semana.

Y, ahora sí, que la burocracia te acompañe. Como persona que esperó a agosto para solicitar documentos me veo en la obligación de deciros que en cuanto os indiquen los documentos que necesitáis, empecéis a solicitarlos. La burocracia es lenta en todos los países. Para Francia necesité (curso 2020-2021):

  1. Certificado de delitos penales con apostilla de la Haya. Podéis solicitarlo de forma online en la web del Ministerio de Justicia.
  2. Certificado de nacimiento traducido (al francés en mi caso). También se puede solicitar online, aunque no es tan fácil como el certificado anterior. Yo tuve que ir al Palacio de Justicia de mi comunidad. Podéis pedir varias copias. Yo pedí dos por si las moscas.
  3. Os llegará una arrête de nomination, os recomiendo que imprimáis dos o tres copias. Os será útil para abrir la cuenta bancaria.
  4. Por supuesto, necesitaréis un par de fotocopias del DNI o el pasaporte. Para formalizar el contrato, abrir una cuenta bancaria y para obtener la tarjeta de Seguridad Social (la carte vitale).
  5. Un par de fotos de carné nunca vienen mal, una la vais a necesitar para la tarjeta de la Seguridad Social.
  6. Por último, para abrir la cuenta bancaria, a mí también me pidieron los movimientos de mi cuenta española de los tres últimos meses. Si no tenéis cuenta española, no pasa nada.
  • A la hora de escoger un banco consultadlo con vuestro profesor o profesora de referencia. Ellos os pueden aconsejar sobre cuál es el banco para pagar menos comisiones, gastos de mantenimiento, un seguro de habitación asequible…
  • Encuentra tu banda del patio. Quizás creáis que conocer gente no es lo esencial para tener una buena experiencia de auxiliar, pero vuestra paz mental sí que necesita que podáis desahogaros, reír o quejaros con otros que vivan vuestra misma experiencia, a ser posible, en persona. Yo he tenido mucha suerte, ya que mis compañeras de piso también son auxiliares, lo que hace que podamos ayudarnos unas a otras. Si os toca buscar vuestro propio piso, en Facebook (sí, parece que sigue activo) podéis encontrar grupos de auxiliares de la mayoría de las zonas, así como grupos de WhatsApp. Soy la primera que no aguanta estos grupos, pero durante los primeros meses os pueden ayudar a conocer a otros auxiliares en vuestra zona (no solo de español) y vosotros podéis ayudar a otros.
  • La pelà es la pelà. A diferencia del Erasmus, cada mes os llegará a la cuenta bancaria una pequeña (786 ) pero suficiente suma de dinero, si no tenéis que pagar mucho alquiler, ganado con el poder de vuestras cuerdas vocales (cuida esa voz). Informaos de las becas y ayudas que ofrece el Gobierno francés para el alquiler o para alcanzar el sueldo mínimo del país. Tendréis una relación bastante tóxica con la CAF.

Ya está bien por ahora, ¿no? Demasiada información, quizás. Mi nombre es María y os recomiendo que, si tenéis dudas, preguntas o incluso queréis conocer a otros auxiliares, echéis mano de la lista de distribución de la asociación, ya que tanto yo como otros socios de AETI que sean o hayan sido auxiliares de conversación pueden ayudaros. Por mi parte, solo puedo recomendar la experiencia y, como último consejo, os pido que os divirtáis, que nunca hay demasiada diversión.